qué oscura está, y qué fría;
qué penosa y larga espera sin que tú
estés conmigo;
mis palabras se hacen eco que
qué penosa y larga espera sin que tú
estés conmigo;
mis palabras se hacen eco que
atropellan cada idea,
y un poema languidece desde día que te fuiste
recordándome insistente, que ahora tú
no estás aquí;
Tiempo ¡que lento pasas!,
mente, ¡qué triste vuelas!,
vida, ¡que absurda eres!
Y este pobre corazón palpitando noche y día
en la amarga soledad que golpea mi dolor,
con impulsos del recuerdo porque sabe
que te has ido.
Siento la garganta seca viendo cada atardecer
el ocaso que termina con un día
sin tu amor,
y al llegar la madrugada
me despierto nuevamente
para ver como amanece sin que tú,
estés conmigo..
y un poema languidece desde día que te fuiste
recordándome insistente, que ahora tú
no estás aquí;
Tiempo ¡que lento pasas!,
mente, ¡qué triste vuelas!,
vida, ¡que absurda eres!
Y este pobre corazón palpitando noche y día
en la amarga soledad que golpea mi dolor,
con impulsos del recuerdo porque sabe
que te has ido.
Siento la garganta seca viendo cada atardecer
el ocaso que termina con un día
sin tu amor,
y al llegar la madrugada
me despierto nuevamente
para ver como amanece sin que tú,
estés conmigo..
