
Morir de amor es…
es vivir más, sin tenerte;
es saber cómo te has ido
y también… ¡que nunca vuelves!,
son los espacios vacios,
es el silencio de siempre,
esa angustia que castiga
la pena de nunca verte,
¡es añorarte amor mío!,
es la tristeza que sientes
siguiendo con esta vida
tan vacía y diferente.
Morir de amor es saber
que amar así no es corriente,
¡ya no puede separarnos
ni la vida ni la muerte!,
voy sintiendo este hastío
de soledad que me envuelve
sabiendo que tú te has ido
y también… que nunca vuelves,
esperar sin esperanza
estando aquí sin tenerte.
Es morir de otro modo
que de amor… también se muere.