¡Cuánto daño me hizo el perderte!,
cuanto siento que no estés conmigo,
cuanto apena saber que te fuiste,
¡cuánto y cuanto me duele el vacio!,
yo quisiera poder abrazarte,
sentirte de nuevo, tener tu cariño,
yo quisiera poder despertar
del sueño espantoso de haberte perdido,
del sueño espantoso de haberte perdido,
y encontrarme de nuevo en la alcoba
contigo a mi lado durmiendo tranquilo;
yo quisiera poder borrar esto
¡que no haya pasado!, a Dios le suplico.
Yo quisiera tenerte otra vez,
me siento muy sola... ¡te añoro amor mío!
