17/2/11




Son los recuerdos que me tienen presa
entre su pecho y el eterno abrazo,
los que me hicieron otra vez sentir
amor, soñando;
y las vivencias con que nos unimos
tan llenas todas de sonrisa y llanto,
son las que marcan una dulce huella
con cada paso,
nunca me olvido de ningún momento,
¡nunca!, ni quiero ni podré olvidarlos,
tengo añoranza de seguir contigo
¡cuánto cansancio!,
voy a tocarte, y al tender mi mano
busco tu cuerpo por el lecho blanco,
entre las sábanas donde me amaste...
no estás, amado;
solo me queda en el hogar vacío
libros, tu ropa, y un silencio amargo,
ya me has dejado, y el marcharte ha sido
mi desamparo.
.
Frío del invierno que a mi vida llegas
vertiendo lágrimas de cristal helado,
traes un futuro sin su amor, y temo
no desearlo.
.